Fundadores

Nuestros Fundadores y Vitalicios: Los forjadores de un sueño

Fue desde el año 2006, a finales del segundo período de don Pedro Harada cuando iniciamos el proceso para brindarles a nuestros Fundadores el carné que se merecen por todos los años que se esforzaron para hacer de nuestra institución lo que es ahora.

Durante los períodos de don Julio Gushiken iniciamos en sí la entrega de los mencionados carné, cada domingo luego de la ceremonia de Izamiento de Bandera Institucional.

A raíz de este acto de reconocimiento, se iniciaron luego constantes actividades dirigidas a ustedes, quienes se atrevieron a vivir la aventura que fue formar la AELU, los campos que hoy sirven como su refugio y porqué no, su segunda casa. Por eso es que le llamamos “Los forjadores de un sueño”.

Los picos y las lampas fueron sus armas para combatir largos años de trabajo y de sacrificio de los issei que nostálgicos recordaron a sus seres queridos que se encontraban en Japón. Cada mañana, cada tarde se convirtieron en tiempos de trabajo para conseguir la meta llamada AELU.

Ahora nuestra institución es una fuente de vida para ustedes y un centro de reunión familiar, en donde apreciamos crecer a sus nietos al igual que lo hicieron con sus hijos. Y pensar que al inicio solo fue un sueño y hoy es toda una realidad gracias a ellos.